El asociacionismo educativo de base voluntaria como espacio de aprendizaje y participación

¿Cómo se aprende a participar? ¿Cómo se forman ciudadanos críticos, comprometidos y capaces de incidir en su comunidad? ¿Y qué papel pueden desempeñar los grupos scouts y los centros de ocio educativo en este proceso? Estas son algunas de las preguntas que aborda el artículo L’associacionisme educatiu de base voluntària: participació, governança i funció pedagògica, publicado recientemente en la revista REIRE Revista d’Innovació i Recerca en Educació.

El estudio, firmado por Mar Urbistondo Miquel, José Luís Muñoz Moreno y Saida López Crespo, ofrece una mirada innovadora sobre una realidad profundamente arraigada en Cataluña, pero todavía poco estudiada desde la investigación educativa: el asociacionismo educativo de base voluntaria. La publicación se enmarca en la tesis doctoral que está desarrollando Urbistondo Miquel en la Universitat Autònoma de Barcelona, bajo la dirección de Muñoz Moreno y López Crespo, miembros del CRiEDO.

Cuando pensamos en los grupos scouts y en los centros de ocio educativo, solemos asociarlos a actividades recreativas, excursiones o campamentos. Sin embargo, la investigación plantea una cuestión mucho más profunda: ¿y si una de sus contribuciones más importantes fuera la formación de una ciudadanía activa y democrática?

A partir de una revisión de la literatura especializada y del análisis de las principales federaciones del escultismo y del ocio educativo de Cataluña, los autores identifican los elementos que caracterizan este modelo educativo: la educación integral y vivencial, el protagonismo de niños, niñas y jóvenes, la autogestión, la participación activa y el compromiso con la transformación social. Los resultados muestran que estas entidades son mucho más que espacios de ocio educativo y constituyen contextos privilegiados de aprendizaje, implicación comunitaria y desarrollo personal.

Una de las aportaciones más relevantes del estudio es evidenciar que la participación no es solo una finalidad educativa, sino también una metodología y una forma de organización. En este sentido, la gobernanza asamblearia, el liderazgo distribuido y la corresponsabilidad no aparecen únicamente como mecanismos de gestión interna, sino como auténticas experiencias de aprendizaje democrático. Aprender a deliberar, tomar decisiones colectivas, asumir responsabilidades, coordinar equipos o gestionar conflictos forma parte del propio proceso educativo. En otras palabras, la forma de organizarse también educa.

El artículo aporta, además, una propuesta analítica que ayuda a comprender la relación entre participación, gobernanza y función pedagógica. Esta mirada permite entender por qué los grupos scouts y los centros de ocio educativo se han convertido, a lo largo del tiempo, en espacios especialmente valiosos para el desarrollo de competencias cívicas, la construcción de vínculos comunitarios y el aprendizaje de la democracia desde la práctica cotidiana.

La investigación también aborda una cuestión especialmente pertinente en el contexto actual: ¿qué hace posible que las personas jóvenes participen de forma sostenida en proyectos colectivos? Lejos de atribuirlo exclusivamente a la motivación individual o al compromiso altruista, el estudio identifica factores sociales, organizativos y personales que pueden favorecer o dificultar esta participación. Aspectos como la precariedad laboral, las dificultades de acceso a la vivienda, la burocratización, la concentración de responsabilidades o el sentimiento de pertenencia influyen directamente en la sostenibilidad de los equipos educativos voluntarios.

Esta aportación es relevante porque contribuye a superar visiones simplificadas o idealizadas del voluntariado. Los resultados sugieren que la participación juvenil no depende únicamente de la voluntad de las personas, sino también de las condiciones materiales, organizativas y simbólicas que permiten hacerla posible y sostenible a lo largo del tiempo.

En un momento en el que con frecuencia se cuestiona la implicación de las nuevas generaciones en la vida colectiva, esta investigación reivindica el papel de los grupos scouts y de los centros de ocio educativo como espacios de construcción de ciudadanía, aprendizaje democrático y transformación social. Al mismo tiempo, ofrece herramientas conceptuales valiosas para investigadores, educadores, responsables de entidades juveniles y todas aquellas personas interesadas en la participación, la gobernanza democrática y la educación no formal.

Referencia:

Urbistondo Miquel, M., Muñoz Moreno, J. L. i López Crespo, S. (2027). L’associacionisme educatiu de base voluntària: participació, governança i funció pedagògica. REIRE Revista d’Innovació i Recerca en Educació, 20(1), 53775.

Acceso al artículo completo aquí.

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